Nissan Wave, el próximo pequeño eléctrico asequible para Europa
El mercado europeo de los utilitarios eléctricos ganará claramente en variedad en 2026 y 2027, sobre todo en la franja de precios en la que los coches eléctricos por fin vuelven a funcionar como verdaderos segundos vehículos o coches urbanos. Nissan quiere reforzar su oferta: tras el Micra eléctrico, estrechamente relacionado con el Renault 5, la marca lanzará un modelo aún más pequeño y económico, el Nissan Wave.
Actualmente, el vehículo está apareciendo camuflado en pruebas por carretera. Esto indica que Nissan ya trabaja en una fase próxima a la puesta a punto para producción, aunque sin empezar desde cero. La base técnica vuelve a proceder de la alianza Renault-Nissan, lo que reduce el tiempo y los costes de desarrollo.
Tecnología: plataforma AmpR Small y batería LFP
El Nissan Wave utilizará la arquitectura AmpR Small, empleada por Renault para sus pequeños modelos de tracción delantera. En concreto, se habla de una relación con la próxima generación del Twingo o con su derivado eléctrico. Para los compradores, esto ofrece sobre todo una pista de lo que cabe esperar en cuanto al aprovechamiento del espacio, la eficiencia y la estructura de costes: un vehículo compacto, urbano y lo más asequible posible.
Como sistema de almacenamiento de energía se menciona una batería LFP —de litio ferrofosfato— con unos 27 kWh, aparentemente sin opción de una batería de mayor capacidad. Esto encaja con su posicionamiento como coche pequeño: menos peso, costes más bajos y una autonomía adecuada para los desplazamientos cotidianos, la ciudad y los trayectos cortos.
| Dato | Previsión para el Nissan Wave (Europa) |
|---|---|
| Plataforma | AmpR Small (tracción delantera) |
| Batería | aprox. 27 kWh, LFP |
| Autonomía WLTP | aprox. 260 km |
| Longitud del vehículo | menos de 4 m |
| Precio | unos 20.000 euros (previsto) |
Impacto en el uso real: ¿para quién son suficientes 260 km WLTP?
Una autonomía WLTP de unos 260 km no está pensada para recorrer largas distancias, pero resulta totalmente lógica para la categoría a la que se dirige. En el día a día, esto significa que puede afrontar sin problemas el tráfico urbano y los desplazamientos al trabajo, mientras que la carga se realizará normalmente en casa o en el destino. Quienes circulen con frecuencia por autopista tendrán que planificar algo más sus viajes con el Wave, pero para eso existen baterías más grandes en segmentos superiores.
La elección de la tecnología LFP también resulta interesante: en la práctica, las baterías LFP suelen ofrecer una buena resistencia a los ciclos de carga y menos problemas al mantenerse con niveles de carga elevados. Esto puede ser una auténtica ventaja en un coche urbano, ya que muchos usuarios cargan con frecuencia hasta entre el 80 y el 100 % y buscan utilizar el vehículo eléctrico sin complicaciones.
Infoentretenimiento: software de Google como en Renault
Para el sistema de infoentretenimiento, Nissan recurrirá al software para automóviles de Google, incluidos sus servicios habituales y la integración de aplicaciones mediante Play Store. En el uso diario, esto supone una ventaja sobre todo si la navegación, la planificación de las recargas y los contenidos multimedia funcionan de forma fluida y las actualizaciones siguen llegando correctamente a largo plazo. Al mismo tiempo, es probable que el sistema se parezca mucho al que Renault ofrece en modelos similares.
Posicionamiento: mucha tecnología de Renault, pero Nissan deberá diferenciarse en los detalles
Si el Micra y el Wave mantienen una estrecha relación técnica con modelos de Renault, la decisión de compra dependerá a menudo de factores prácticos: el diseño, los paquetes de equipamiento, la garantía, el plazo de entrega y, no menos importante, las ofertas de los concesionarios. Es aquí donde Nissan deberá demostrar que el modelo no es simplemente un producto fruto de un cambio de emblema, sino que ofrece un conjunto coherente.
Para el mercado europeo, esto es en principio una buena noticia: una mayor oferta de coches eléctricos por unos 20.000 euros incrementa la presión sobre los precios del segmento y hace que el acceso a la movilidad eléctrica resulte más realista para muchos hogares.



