Tesla desmiente los rumores sobre FSD en China
En China han circulado recientemente rumores de que Tesla reduciría o incluso detendría sus planes para Full Self-Driving (FSD). En concreto, en las redes sociales se afirmaba que el centro de datos de Shanghái había sido «vaciado», que se habían retirado equipos y que se habían suprimido puestos de trabajo.
Tesla lo aclara ahora: el centro de datos de Shanghái sigue operando con normalidad y se continúa trabajando en el lanzamiento de FSD en China. Además, Tesla subraya que la contratación de personal para puestos relacionados con FSD está aumentando en lugar de disminuir.
Por qué surgieron estas especulaciones
Parte de la confusión podría proceder de un apartado del sitio web norteamericano de asistencia de Tesla. Allí, Tesla enumera actualmente los mercados en los que los clientes pueden contratar una suscripción a FSD. China no aparece en esta lista de suscripciones, lo que rápidamente se interpretó como una «retirada».
Sin embargo, esto no significa automáticamente que «FSD no exista allí» o que «se haya cancelado el lanzamiento». En su comunicación, Tesla distingue entre la disponibilidad general de las funciones y el modelo de comercialización concreto (suscripción frente a otras opciones), algo relevante dadas las diferencias normativas entre países.
China es un caso especial para FSD, y no solo desde el punto de vista técnico
La especial sensibilidad de China en el contexto de FSD tiene varias dimensiones. Por un lado, los requisitos relativos a los datos y al cumplimiento normativo desempeñan un papel importante. Para ello, Tesla ya construyó en 2021 un centro de datos en Shanghái que permite procesar y almacenar dentro del país los datos generados por los vehículos en China.
Por otro lado, conducir en las metrópolis chinas implica patrones de tráfico muy específicos y, en algunos casos, detalles diferentes en materia de infraestructura y normativa. No es necesario desarrollar un sistema de asistencia «completamente nuevo» para ello, pero sí requiere ajustes locales, validación y procesos de homologación.
Nuevo nombre, misma dirección
Tesla también ha cambiado el nombre del sistema en China, donde lo denomina «Tesla Assisted Driving». En esencia, se trata sobre todo de una cuestión de comunicación y regulación: el término pretende dejar más claro que se trata de conducción asistida y no de conducción autónoma sin supervisión del conductor.
También en otros mercados, «FSD Supervised» es la clasificación pertinente. Quienes quieran comprender mejor el tema pueden consultar nuestro resumen sobre el estado actual del desarrollo de FSD de Tesla en HW4.
Tesla incluso toma medidas contra los rumores en China
Resulta llamativo que Tesla no se haya limitado a desmentirlos, sino que, según diversos informes, también haya denunciado los rumores ante la policía. Esto demuestra la seriedad con la que Tesla se toma el posible daño a su imagen en uno de los mercados de vehículos eléctricos más importantes del mundo.
Qué significa esto para los conductores en Europa
Para la región DACH —Alemania, Austria y Suiza—, el asunto tiene sobre todo una relevancia indirecta. China es un enorme mercado de datos y entrenamiento, y los avances en escenarios de tráfico complejos también podrían beneficiar a medio plazo a otras regiones, en función de la regulación y de la adaptación local.
Quienes estén interesados en los modelos de Tesla pueden consultar en nuestra base de datos la información más importante sobre el Tesla Model 3 y el Tesla Model Y. Y si quieres profundizar en el tema de la «conducción autónoma», también disponemos de la categoría correspondiente, Conducción autónoma, en Elektroquatsch (según la estructura de la página de inicio).
Análisis: no hay indicios de retirada, pero el calendario sigue abierto
En definitiva, la declaración de Tesla contradice claramente la supuesta paralización: el centro de datos está activo, la contratación aumenta y el desarrollo continúa. Lo que sigue sin conocerse es la fecha concreta en la que FSD se implantará realmente a gran escala en China. Como demuestra la experiencia, esto depende menos de equipos concretos y más de las pruebas, la autorización local y una delimitación clara del producto en cada mercado.



