El V2G pretende convertir los coches eléctricos en sistemas flexibles de almacenamiento
Los coches eléctricos permanecen sin utilizar en aparcamientos durante gran parte del día. En ese tiempo, sus baterías podrían almacenar el excedente de energía solar, amortiguar los picos de demanda y, cuando fuera necesario, devolver energía a edificios o a la red eléctrica pública.
La VDE (Asociación Alemana de Tecnologías Eléctricas, Electrónicas y de la Información) investiga ahora este potencial en dos proyectos financiados por el Ministerio Federal de Economía de Alemania. El objetivo no se limita a los vehículos y cargadores de pared capaces de devolver electricidad, sino que también abarca flujos de datos seguros, sistemas de facturación y el acceso a los mercados energéticos.
El avance decisivo reside en la conexión inteligente entre el coche eléctrico, la infraestructura de carga, el edificio y el sistema eléctrico.
BiFlex Industrie se centra en las flotas corporativas
El proyecto BiFlex Industrie prueba vehículos eléctricos con carga bidireccional en instalaciones empresariales. Las flotas corporativas son especialmente adecuadas para ello, ya que el uso de muchos vehículos puede planificarse y estos permanecen durante largos periodos en los mismos puntos de carga.
Un sistema de gestión energética podría cargar las baterías específicamente cuando la electricidad fuera barata o abundante. Si aumenta la demanda de potencia de la empresa, una parte limitada de la energía regresaría al edificio. Energía solar al mediodía → energía para las operaciones a última hora de la tarde.
También se estudia si las empresas pueden desarrollar nuevas fuentes de ingresos con estas flotas. Entre las posibilidades se encuentran reducir los costosos picos de demanda y recibir una remuneración por aportar potencia de forma flexible. Está previsto que el proyecto concluya en noviembre con una conferencia final.
Qué podrían ganar las empresas
- Un mayor aprovechamiento de la energía solar generada en el tejado de la empresa
- Picos de potencia más bajos y costes de red potencialmente menores
- Funciones similares a un suministro eléctrico de emergencia para determinados equipos
- Ingresos adicionales a través de los mercados de energía y flexibilidad
PeakSaver busca aprovechar los datos de los vehículos
El segundo proyecto, denominado PeakSaver, se centra en los datos de medición y de estado. Entre ellos se incluyen el nivel de carga, la capacidad disponible de la batería, el tiempo de conexión y la potencia máxima posible de carga o descarga.
Esta información debe procesarse de forma estandarizada y segura para que los operadores de red, los proveedores de energía y los sistemas de facturación puedan utilizarla. A largo plazo, un coche eléctrico debería poder ofrecer su flexibilidad independientemente del punto de carga compatible al que esté conectado.
A primera vista, puede parecer una cuestión exclusivamente relacionada con el software, pero resulta fundamental en la práctica. Sin mediciones fiables, no es posible facturar correctamente ni garantizar que el vehículo tenga suficiente carga a la hora de salida deseada.
V2G, V2H y V2L no son lo mismo
| Tecnología | Función | Uso habitual |
|---|---|---|
| V2G | La energía regresa a la red eléctrica pública | Estabilización de la red y mercados de flexibilidad |
| V2H | El coche eléctrico suministra energía a un edificio | Autoconsumo de energía solar y gestión de la demanda |
| V2L | El vehículo alimenta aparatos eléctricos individuales | Acampada, herramientas y suministro eléctrico móvil |
El V2L, en particular, es mucho más sencillo desde el punto de vista técnico y normativo, ya que no se inyecta energía directamente en la red doméstica ni en la red eléctrica pública. Un ejemplo es la anunciada solución V2L para el Tesla Model Y. En cambio, para un V2G auténtico se necesitan tecnología de carga certificada, un sistema de medición adecuado y la participación de un proveedor de energía.
Otros fabricantes también están impulsando esta tecnología. Por ejemplo, Hyundai y Kia trabajan en ofertas de carga bidireccional destinadas a conectar los vehículos con productos energéticos inteligentes.
El éxito depende de unos estándares uniformes
Para que los vehículos, los cargadores de pared y los sistemas de gestión energética de distintos fabricantes puedan comunicarse entre sí, se necesitan interfaces interoperables. Una base fundamental es la norma ISO 15118, que describe el intercambio de datos entre el coche eléctrico y el equipo de carga.
A ello se suman la norma IEC 61851, que establece los requisitos básicos para los sistemas de carga conductiva, y la IEC 63110, destinada al control digital de la infraestructura de carga. Sin embargo, los estándares por sí solos no resuelven todos los problemas. También deben ser compatibles las normas de conexión a la red, los sistemas de medición, los impuestos, las tarifas eléctricas y la remuneración de la flexibilidad aportada.
Para los usuarios también es importante que la movilidad siga teniendo prioridad. Un buen sistema tiene en cuenta la hora de salida prevista y un nivel mínimo de carga establecido. Por tanto, el proveedor de energía no puede acceder libremente a toda la batería.
Ya circulan 142 GWh de capacidad de batería
Los más de dos millones de coches eléctricos que hay en Alemania suman alrededor de 142 GWh de capacidad de batería. Sin embargo, este volumen teórico no puede utilizarse por completo para la red eléctrica.
Muchos vehículos están circulando, no se encuentran conectados a una estación de carga compatible o deben conservar suficiente carga para el siguiente trayecto. Aun así, incluso una pequeña parte disponible de forma flexible podría aportar una potencia relevante, especialmente durante picos breves de demanda.
Las condiciones normativas siguen siendo diferentes en la región DACH —Alemania, Austria y Suiza—. Por ello, cada uno de estos países debe integrar el V2G en sus tarifas de red, sistemas de medición y mercados energéticos. Los vehículos y puntos de carga técnicamente compatibles son solo una parte de la ecuación.
La carga bidireccional se acerca al uso cotidiano
En Europa ya existen las primeras ofertas comerciales de V2G, aunque la tecnología todavía no está disponible de forma generalizada. Los dos proyectos de investigación abordan precisamente las cuestiones pendientes entre el vehículo, la estación de carga, la plataforma de datos y el mercado energético.
A largo plazo, esto podría traducirse en una ventaja tangible para los conductores de coches eléctricos: costes de carga más bajos o una remuneración por poner a disposición capacidad de la batería. Sin embargo, su rentabilidad dependerá de las tarifas, los costes del hardware, los tiempos de estacionamiento y las normas de cada país.



