Bentley reajusta su estrategia eléctrica y mantiene el V8
En el segmento del lujo, la movilidad eléctrica hace tiempo que dejó de ser solo una cuestión tecnológica para convertirse también en una cuestión de identidad. Bajo la dirección de su CEO, Frank-Steffen Walliser, Bentley establece ahora prioridades más claras: menos prisa por avanzar hacia una electrificación total y, a cambio, un mayor énfasis en la tradición, la deportividad y la independencia económica.
En concreto, esto significa que Bentley quiere seguir ofreciendo sistemas de propulsión exclusivamente de combustión y conservar el motor de ocho cilindros como elemento central de la marca. Al mismo tiempo, pretende mantenerse al día en el plano tecnológico, incluidos el software, la arquitectura electrónica, las baterías y los tiempos de carga.
Adiós al seis cilindros, continuidad para el V8 y el híbrido enchufable como medio para un fin
Según Walliser, el último motor de seis cilindros desaparecerá de la oferta porque prácticamente no existe demanda. El V8, en cambio, está asegurado y seguirá desempeñando en el futuro el papel que los compradores de Bentley asocian con la marca.
Aunque se aceptan los híbridos enchufables, según Walliser rara vez encabezan la lista de deseos. Este es un aspecto importante para la planificación de producto: Bentley quiere seguir diseñando sus futuras gamas de modo que sea posible ofrecer una versión clásica con motor de combustión, complementada con opciones electrificadas en función del segmento y del perfil del cliente.
Actualización tecnológica: el turbocompresor eléctrico como próximo paso
Walliser señala el turbocompresor eléctrico como la próxima gran evolución. En esencia, se trata de mejorar la respuesta y reducir el retraso en la generación de presión de sobrealimentación. Esta orientación no es nueva dentro del grupo automovilístico y ya se utiliza de forma similar en soluciones para vehículos deportivos.
El Torcal seguirá siendo el único Bentley eléctrico hasta 2030
Para los aficionados a los eléctricos, la principal declaración es la siguiente: hasta 2030, el Torcal seguirá siendo el único modelo eléctrico de batería de Bentley. Solo después llegará otro vehículo totalmente eléctrico. Walliser espera que la implantación definitiva de este tipo de propulsión se produzca más tarde, especialmente en los deportivos y en los clásicos gran turismo.
Su justificación resulta comprensible desde la perspectiva de la marca: un GT representa viajes largos y una gran autonomía a velocidades elevadas, con paradas breves. Aunque cada vez es más viable desde el punto de vista técnico, en esta categoría exige unas prestaciones de carga especialmente convincentes y una experiencia global coherente, no solo buenas cifras sobre el papel.
Si llega un segundo modelo eléctrico de batería, Bentley considera más probable que sea otro SUV, ya que su perfil de uso suele encajar mejor con la movilidad eléctrica. La marca no pretende lanzar un modelo de acceso situado por debajo del Torcal.
Debate sobre el diseño: los eléctricos ya no tienen que «parecer diferentes»
Ante las críticas de que el Torcal resulta demasiado convencional para una marca de lujo, Walliser responde señalando una tendencia que también se observa en Alemania, Austria y Suiza: los automóviles eléctricos han llegado al mercado generalista. En el pasado, muchos de los primeros usuarios querían un diseño claramente distinto; hoy, numerosos compradores prefieren justo lo contrario.
El mensaje desde el punto de vista del cliente es claro: un Bentley eléctrico debe parecer un Bentley, no un experimento de diseño. Esta idea conecta especialmente con el segmento superior, donde la imagen de marca y el reconocimiento suelen ser más importantes que una diferenciación estética radical.
«Value over Volume»: valor por automóvil en lugar de objetivos de volumen
Walliser mantiene una directriz conocida también en otros segmentos de lujo: Value over Volume, es decir, priorizar el valor sobre el volumen. Rechaza objetivos fijos como vender 25.000 vehículos al año, ya que lo decisivo es el valor de cada automóvil. Al mismo tiempo, considera que el número de compradores potenciales crece en todo el mundo debido al aumento general de la riqueza.
El mayor reto no estaría tanto en el dinero como en saber si la próxima generación seguirá mostrando un gran interés por los automóviles. Precisamente por ello, Bentley apuesta por rejuvenecer su clientela, captar nuevos grupos objetivo y adoptar una comunicación más moderna.
Tres pilares para la nueva orientación
El marco estratégico se basa en tres pilares: producto, imagen y empresa. Mediante su posicionamiento de precio, el Torcal pretende acercar deliberadamente compradores más jóvenes a la marca. A su vez, un proyecto insignia especialmente deportivo (Supersports) deberá atraer a clientes que hasta ahora consideraban que Bentley no era lo bastante «emocionante».
En el ámbito empresarial, la prioridad es la rapidez y la flexibilidad: mantener los costes bajo control, reaccionar con mayor rapidez a los cambios del mercado y acortar los plazos de desarrollo. En un mundo en el que el software y las plataformas eléctricas marcan el ritmo de las actualizaciones, esto constituye un verdadero factor competitivo.
Diferenciación frente a China y al entusiasmo por los eléctricos: artesanía y tecnología, no solo el 0 a 100
Para diferenciarse de los nuevos fabricantes, a menudo muy orientados a la tecnología, Bentley apuesta por sus orígenes, su historia y su artesanía. Un aspecto importante es que Walliser no entiende la artesanía únicamente como cuero y madera, sino también como construcción de carrocerías, electrónica y calidad de los detalles.
También resulta interesante su crítica a la obsesión exclusiva por las prestaciones. Para muchos clientes, no es decisivo que un automóvil acelere de 0 a 100 km/h en 2,5 o en 1,9 segundos. Especialmente en los eléctricos, la tecnología permite hacer muchas cosas, pero no todas se traducen en un automóvil mejor. Para Bentley, lo que cuenta es la experiencia emocional al volante, y esta deberá seguir funcionando en un futuro electrificado.
Valoración para el mercado DACH
Para Alemania, Austria y Suiza —el denominado mercado DACH por las abreviaturas internacionales de estos países germanoparlantes—, el rumbo de Bentley muestra, sobre todo, hasta qué punto las marcas prémium están gestionando la transformación con calendarios diferentes. Mientras muchos fabricantes aceleran sus planes de lanzamientos eléctricos, Bentley apuesta más por una fase de transición con motores de combustión y una electrificación selectiva. Es una estrategia arriesgada si la regulación y el mercado cambian más deprisa, pero puede funcionar si sus clientes esperan precisamente esa continuidad.
Bentley apuesta por la continuidad: el V8 seguirá siendo parte esencial de la marca y el Torcal defenderá en solitario la oferta eléctrica de batería hasta 2030.
Resumen de los puntos principales
- El V8 se mantiene y el seis cilindros desaparece.
- Las versiones con motor de combustión siguen estando previstas para los próximos modelos.
- El Torcal seguirá siendo hasta 2030 el único Bentley totalmente eléctrico; después llegará un segundo modelo eléctrico de batería.
- El turbocompresor eléctrico se presenta como el próximo avance tecnológico.
- Value over Volume: valor por vehículo en lugar de objetivos de volumen, además de un mayor énfasis en los compradores jóvenes.



