Jeep regresa a China y apuesta por la exportación a partir de 2027
Jeep quiere volver a fabricar automóviles en China a partir de 2027, después de que la marca suspendiera la producción local durante varios años. Esta vez, el plan tiene mayor alcance: los modelos fabricados en China no estarán destinados únicamente al mercado chino, sino que se exportarán a todo el mundo.
Sin embargo, existe una salvedad importante relacionada con el mercado de origen de la marca: Estados Unidos quedará excluido de estas exportaciones desde China. El motivo son los elevados aranceles a la importación de vehículos fabricados en China, que dificultan considerablemente la viabilidad comercial de Jeep en ese país.
Stellantis y Dongfeng desarrollarán dos modelos eléctricos de Jeep
Desde el punto de vista técnico y organizativo, el proyecto se articula a través de Stellantis, el grupo matriz de Jeep. Stellantis quiere desarrollar junto con el grupo chino Dongfeng Motor Group dos modelos eléctricos de Jeep. Tanto el desarrollo como la producción tendrán lugar en China.
Para Stellantis, se trata de un enfoque pragmático: China avanza con extrema rapidez en numerosas tecnologías para coches eléctricos, ciclos de desarrollo de software y cadenas de suministro. Al mismo tiempo, el país cuenta con un cierto exceso de capacidad productiva que puede aprovecharse para programas de exportación.
Nueva empresa conjunta y reparto claro de funciones
Para evitar que se limite a un proyecto de cooperación informal, Stellantis y Dongfeng han creado una nueva empresa conjunta: Dongfeng Stellantis Automotive Technology Co. La compañía se encargará del desarrollo y la comercialización de los nuevos modelos eléctricos de Jeep y Peugeot.
Está prevista una inversión de 8.200 millones de yuanes, equivalentes aproximadamente a unos 1.000 millones de euros. En total, el programa contempla dos modelos de Jeep y otros dos de Peugeot. Además de vehículos eléctricos de batería, también se prevén híbridos enchufables.
¿Quién se encarga de qué?
Según sus propias declaraciones, Dongfeng dirigirá la investigación y el desarrollo, con especial atención a la electrificación y las tecnologías para vehículos inteligentes. Stellantis aportará la imagen de marca, el ADN de diseño y su red internacional de ventas y marketing. Este planteamiento es habitual en las nuevas alianzas con empresas chinas: rapidez tecnológica sobre el terreno y expansión global mediante marcas consolidadas.
Producción en Wuhan sobre la base de una planta existente
Los nuevos modelos se fabricarán en la planta de la empresa conjunta Dongfeng Peugeot Citroën Automobile (DPCA), situada en la ciudad china de Wuhan. DPCA existe desde principios de la década de 1990 y, desde la creación de Stellantis mediante la fusión de PSA y Fiat Chrysler, forma parte del grupo.
Para Jeep, esta es una vía rápida para retomar la producción local sin tener que crear desde cero estructuras de fabricación completamente nuevas. Al mismo tiempo, la planta podrá utilizarse para realizar entregas internacionales, siempre que la normativa y los aranceles de los respectivos mercados de destino lo permitan.
Por qué China vuelve a resultar interesante para Jeep
En los últimos años, Jeep tuvo dificultades en China principalmente por la rápida transición hacia los coches eléctricos, que ha sometido a presión a muchas marcas internacionales. Stellantis puso fin en 2022 a la anterior empresa conjunta de Jeep tras una fuerte caída de las ventas. Actualmente, Jeep vende en China sobre todo modelos importados como Grand Cherokee, Wrangler y Gladiator.
Con nuevos modelos eléctricos desarrollados localmente, Jeep podría recuperar relevancia en China. Y si los vehículos se diseñan para poder exportarse, el proyecto chino será algo más que un intento de rescate en un mercado difícil: se convertirá en una fuente global de coches eléctricos para Jeep.
Perspectivas para Europa: qué cabe esperar de forma realista
Para Europa, el enfoque exportador resulta interesante en principio, ya que podría permitir lanzar nuevos modelos con mayor rapidez y a costes competitivos. Sin embargo, esto no significa automáticamente que determinados coches eléctricos de Jeep fabricados en Wuhan vayan a ofrecerse en Alemania, Austria o Suiza, ni cuándo podría ocurrir. Entre «exportación global prevista» y «lanzamiento confirmado en la UE» quedan pendientes la homologación, el posicionamiento de precios y la cuestión de cómo planteará Stellantis estratégicamente la gama de Jeep en estos mercados.
En definitiva, el mensaje es claro: Jeep quiere volver a acelerar en materia de propulsión eléctrica y Stellantis aprovechará para ello de forma sistemática la capacidad china de desarrollo y las instalaciones de producción existentes.



