Volkswagen reduce el desarrollo a 36 meses
Volkswagen quiere llevar en el futuro nuevos productos y tecnologías hasta la madurez de producción en serie en 36 meses o menos. Con el programa interno de desarrollo PEP 36, la compañía pretende acortar aproximadamente un año el proceso actual.
Una herramienta clave será la inteligencia artificial. No solo ayudará a programar, sino que también acelerará el diseño, las compras, el control de calidad y la producción. Al mismo tiempo, Volkswagen alineará más estrechamente sus proyectos de vehículos con el ciclo de desarrollo del software.
En el futuro, el software deberá determinar en mayor medida cuándo está listo un vehículo para su producción, en lugar de tener que adaptarse constantemente a unos planes de modelos cambiantes.
Este es un paso importante hacia el vehículo definido por software, o SDV por sus siglas en inglés. En lugar de desarrollar numerosas soluciones específicas para cada modelo, se puede utilizar una pila de software estable en varios vehículos y añadir posteriormente nuevas funciones mediante actualizaciones.
Los costes de desarrollo podrían reducirse hasta un 40 %
Volkswagen considera posible reducir los costes de desarrollo entre un 30 y un 40 %. Para ello, pretende eliminar el trabajo duplicado y aprovechar de forma más sistemática los recursos compartidos dentro del grupo.
Esto afecta, por ejemplo, a la validación y las pruebas dentro del grupo de marcas Core, formado por Volkswagen Turismos, Skoda, Seat, Cupra y Volkswagen Vehículos Comerciales. El predesarrollo, la fabricación de herramientas y los procesos de los proveedores también deberán alcanzar antes un estado próximo a la producción en serie.
Compartir tecnología no implica necesariamente fabricar vehículos idénticos. La plataforma, la electrónica y el software pueden utilizarse en todo el grupo, mientras que el chasis, el diseño, el manejo y el equipamiento siguen definiendo el carácter de cada marca.
Este principio ya puede verse en la familia de coches eléctricos urbanos formada por el VW ID. Polo, el Cupra Raval y el Skoda Epiq. La elevada demanda de los nuevos eléctricos de acceso del Grupo Volkswagen pone de relieve la importancia de una tecnología escalable para ofrecer modelos asequibles.
La SSP combina 800 voltios con una nueva arquitectura de software
La Scalable Systems Platform, o SSP, seguirá siendo la principal plataforma de futuro de Volkswagen para coches eléctricos en Europa y Norteamérica. A largo plazo, sustituirá a la actual plataforma modular de propulsión eléctrica MEB, en la que se basa, entre otros modelos, el VW ID.3.
| Tecnología de la SSP | Ventaja prevista |
|---|---|
| Sistema de 800 voltios | Mayor potencia de carga, menor intensidad de corriente y una electrónica de potencia potencialmente más eficiente |
| Arquitectura electrónica zonal | Menos unidades de control independientes, cableado simplificado y software más fácil de actualizar |
| Dirección electrónica | Las órdenes de dirección se transmiten electrónicamente y pueden adaptarse con mayor flexibilidad al vehículo y a la situación de conducción |
| Opción de extensor de autonomía | Autonomía adicional mediante un motor de combustión que genera electricidad |
| Pila de software compartida | Las funciones pueden desarrollarse para varios modelos y añadirse mediante actualizaciones |
La tecnología de 800 voltios será probablemente uno de los avances más perceptibles en el uso diario. Con una batería y una estación de carga adecuadas, permite alcanzar potencias de carga más elevadas, mientras que el sistema eléctrico puede funcionar con una intensidad menor para ofrecer la misma potencia. Nuestra comparación entre las arquitecturas de 800 y 400 voltios en los coches eléctricos muestra las ventajas que puede aportar frente a los sistemas consolidados.
Rivian aporta componentes clave para el vehículo definido por software
La empresa conjunta de Volkswagen y Rivian desempeña un papel fundamental. La arquitectura eléctrica y electrónica desarrollada en ella proporcionará elementos esenciales para la SSP.
En lugar de numerosas unidades de control distribuidas, el concepto utiliza potentes ordenadores centrales y zonas del vehículo claramente definidas. Esto reduce la complejidad y facilita las actualizaciones, ya que las nuevas funciones dejan de tener que adaptarse a numerosas unidades de control individuales.
A largo plazo, esto puede traducirse para los conductores en un software más estable, actualizaciones más rápidas y vehículos que se mantengan al día durante más tiempo. Sin embargo, será crucial que Volkswagen consiga introducir esta arquitectura compartida de forma fiable en la producción a gran escala, en lugar de limitarla a algunos vehículos de demostración.
El extensor de autonomía es una opción, no el anuncio de un modelo
Resulta sorprendente que la SSP esté preparada técnicamente para incorporar un extensor de autonomía. En este sistema, el motor de combustión no impulsa directamente las ruedas, sino que funciona como generador para la propulsión eléctrica.
Esto puede resultar útil en regiones con una red de carga poco desarrollada o donde se recorren distancias muy largas. Sin embargo, su utilidad es menos evidente en Alemania, Austria y Suiza debido a la creciente infraestructura de carga rápida.
Actualmente, la propia Volkswagen no espera una gran demanda de extensores de autonomía fuera de China. Por tanto, esta compatibilidad técnica no debe interpretarse como el anuncio de un modelo concreto. Más bien proporciona flexibilidad al grupo por si cambian las condiciones del mercado o las preferencias de los clientes.
Argumentos a favor
- Gran autonomía total sin una batería especialmente grande
- Menor dependencia de la infraestructura de carga
- Adaptación flexible de la SSP a distintos mercados internacionales
Argumentos en contra
- Costes, mantenimiento y complejidad mecánica adicionales
- Emisiones locales cuando funciona el generador
- Menor utilidad en regiones con una red densa de carga rápida
El ID. Every1 utilizará la nueva arquitectura a partir de 2027
La versión de producción del VW ID. Every1 llegará previsiblemente en 2027 y será el primer modelo que circule con la nueva arquitectura SDV. Para hacer viable económicamente este utilitario, Volkswagen recurrirá inicialmente a las economías de escala de la actual familia MEB y a una estricta gestión de costes.
También se prevén ahorros adicionales mediante baterías más económicas, componentes electrónicos integrados y sistemas estandarizados de gestión de baterías. Los cargadores modulares de corriente alterna y un mayor número de piezas pequeñas idénticas también pueden reducir los costes sin que los clientes tengan que renunciar al carácter de la marca en los elementos visibles.
La IA también mejorará los sistemas de asistencia
Volkswagen también considera la inteligencia artificial un elemento importante para los sistemas de asistencia al conductor y la conducción automatizada. Los sistemas integrales basados en IA pueden convertir los datos de los sensores en decisiones de conducción de forma más directa que los enfoques basados exclusivamente en reglas.
El grupo espera ofrecer hacia finales de la década vehículos con un alto grado de automatización en Europa y Norteamérica. Inicialmente, el desarrollo se centrará probablemente en sistemas de nivel 2 más avanzados, en los que el conductor seguirá siendo responsable.
La SSP debe combinar rapidez y calidad
Con PEP 36, Volkswagen aborda un problema que somete a los fabricantes europeos a una presión creciente frente a la competencia china: unos ciclos de desarrollo largos en un contexto de complejidad cada vez mayor del software. La nueva estrategia pretende aprovechar la tecnología compartida del grupo sin convertir a VW, Skoda, Cupra o Porsche en productos intercambiables.
Para ello, la SSP combina un desarrollo rápido del software, tecnología de 800 voltios y una estrategia de propulsión más flexible. Por ahora, el extensor de autonomía sigue siendo una salvaguarda técnica. Para los mercados de Alemania, Austria y Suiza son más importantes los tiempos de carga reducidos, las actualizaciones fiables y unos coches eléctricos más económicos que Volkswagen quiere llevar más rápidamente a la producción en serie.



