Los VW ID. Buzz autónomos comienzan a circular por Múnich
En Múnich han comenzado a circular por vías públicas tres lanzaderas eléctricas autónomas basadas en el VW ID. Buzz. Los vehículos se están probando en el barrio de Gern, en el distrito de Neuhausen-Nymphenburg, y por ahora recorren rutas predefinidas.
De momento, no se trata expresamente de un servicio público de transporte de pasajeros. En la primera fase, los minibuses circulan sin pasajeros, mientras conductores de seguridad supervisan el sistema y pueden intervenir en cualquier momento.
La prueba pretende determinar si las lanzaderas autónomas bajo demanda son técnicamente seguras, ofrecen estabilidad operativa y pueden integrarse de forma razonable en la red de transporte público existente.
Qué detectan las lanzaderas eléctricas autónomas
Los vehículos de investigación se han equipado con sensores adicionales y software de conducción automatizada. Esto les permite reconocer su entorno, analizar las situaciones del tráfico y seguir por sí solos las rutas establecidas.
Durante los recorridos se recopilan, entre otros, datos sobre el comportamiento de conducción, la percepción del entorno y la interacción con otros usuarios de la vía. La estabilidad operativa es igual de importante, ya que una lanzadera no solo debe dominar situaciones de conducción concretas, sino funcionar de manera fiable durante periodos prolongados.
En comparación con demostraciones espectaculares como una maniobra autónoma sin marcas viales, en Múnich la prioridad es comprobar su viabilidad cotidiana en condiciones controlables. Las obras, los ciclistas, los automóviles estacionados y el tráfico urbano intenso plantean grandes exigencias a la percepción y a la lógica de toma de decisiones.
De las pruebas a un servicio de viajes compartidos reservable
El proyecto se divide en varias fases de ampliación. El ámbito de uso solo se extenderá gradualmente cuando los vehículos funcionen de forma segura y fiable en la zona actual.
| Fase | Operación prevista |
|---|---|
| Prueba actual | Rutas definidas, sin pasajeros y con conductores de seguridad a bordo |
| Próxima ampliación | Zona operativa más extensa e integración de un sistema bajo demanda |
| Pruebas posteriores | Reservas mediante una aplicación, agrupación de solicitudes de viaje y usuarios de prueba seleccionados |
Con la integración del sistema bajo demanda, las lanzaderas recibirán sus rutas en función de solicitudes de viaje realizadas con poca antelación. Varias reservas con destinos en una dirección similar podrán agruparse en un mismo vehículo. Precisamente este sistema de viajes compartidos, conocido como ridepooling, determinará si los pequeños vehículos autónomos pueden complementar de manera eficiente el transporte público de líneas regulares.
La seguridad y la autorización son prioritarias
Los recorridos se realizan al amparo de una autorización alemana de pruebas conforme al Reglamento sobre la autorización y el funcionamiento de vehículos a motor con funciones de conducción autónoma, conocido por sus siglas alemanas AFGBV. Una autorización de este tipo no da vía libre a un servicio regular sin conductor, sino que define el marco para efectuar pruebas controladas.
Además de la tecnología de los vehículos, el proyecto también estudia la información a los pasajeros, el diseño interior, los sistemas de seguridad y la conexión con la gestión operativa y el centro de control. Que los sensores funcionen → no significa ni mucho menos que el servicio esté automáticamente preparado para el uso cotidiano. Solo la interacción de todos los componentes permite convertir un vehículo de investigación en una oferta de movilidad fiable.
Los vehículos de prueba están claramente identificados como vehículos de investigación y deben circular de forma defensiva y anticipándose a las situaciones del tráfico. Los demás usuarios de la vía no están sujetos a normas especiales. No obstante, conviene mantener una distancia suficiente, ya que pueden producirse maniobras de frenado o conducción poco habituales, aunque controladas.
MINGA prueba más que minibuses autónomos
La prueba de las lanzaderas forma parte del proyecto de investigación MINGA, en el que participan un total de 16 socios. El acrónimo procede del nombre alemán del sistema de transporte público automatizado de Múnich con viajes compartidos, autobuses individuales y convoyes de autobuses.
Por este motivo, hasta mediados de 2027 también se probarán en condiciones reales un autobús autónomo de línea y un convoy de autobuses coordinado electrónicamente. El Ministerio Federal de Transportes de Alemania financia el proyecto global con alrededor de 13 millones de euros.
De este modo, Múnich aporta a Alemania una valiosa experiencia práctica en la intersección entre la conducción autónoma y el transporte público. Los resultados también son de interés para las ciudades de Austria y Suiza, aunque en cada país las autorizaciones y los requisitos legales se regulan por separado.



