España se convierte en un nuevo pilar de Renault para los coches eléctricos
Renault amplía su producción europea de coches eléctricos e invertirá hasta 2030 un total de 600 millones de euros en sus plantas españolas de Valladolid y Palencia. Ambas fábricas se adaptarán para producir cinco nuevos modelos, entre ellos dos vehículos totalmente eléctricos del segmento C.
De este modo, Renault distribuirá en el futuro su producción de coches eléctricos de forma más amplia por Europa. Hasta ahora, el grupo concentraba gran parte de sus modelos eléctricos en fábricas francesas, mientras que España desempeñaba un papel importante sobre todo en los sistemas de propulsión convencionales y electrificados.
| Área | Planificación |
|---|---|
| Volumen de inversión | 600 millones de euros hasta 2030 |
| Ubicaciones | Valladolid y Palencia |
| Nuevos modelos | Cinco, entre ellos dos coches eléctricos del segmento C |
| Plataforma eléctrica | RGEV Medium 2.0 con arquitectura de 800 voltios |
| Baterías | Nueva línea de montaje de baterías en Valladolid |
| Empleo | 6.000 puestos de trabajo garantizados mediante un convenio colectivo hasta 2028 |
Nueva plataforma de 800 voltios para varias clases de vehículos
La base técnica de los dos coches eléctricos será la nueva plataforma RGEV Medium 2.0. Está diseñada para vehículos de los segmentos B+ a D y permitirá distintas carrocerías, como berlinas, SUV y monovolúmenes.
Especialmente relevante es el cambio a una arquitectura de 800 voltios. Con una batería y una infraestructura de carga adecuadas, una mayor tensión del sistema puede permitir potencias de carga superiores y corrientes más bajas. Nuestro análisis 800 voltios frente a 400 voltios en el coche eléctrico muestra las diferencias prácticas que puede suponer.
Con RGEV Medium 2.0, Renault crea una base técnica flexible para coches eléctricos de gran autonomía y modelos con extensor de autonomía.
Renault anuncia para los vehículos totalmente eléctricos hasta 750 km de autonomía WLTP. Las variantes con extensor de autonomía alcanzarán una autonomía total de hasta 1.400 km. El fabricante también menciona tiempos de carga rápida de unos diez minutos, aunque por ahora no especifica a qué intervalo de carga corresponde este dato.
Montar baterías no equivale a fabricar celdas
En la planta de carrocerías de Valladolid se instalará además una nueva línea de montaje de baterías. Allí se ensamblarán previsiblemente celdas o módulos de batería suministrados por terceros para formar paquetes listos para su uso y prepararlos para su instalación en los vehículos. Por tanto, no se ha anunciado una producción propia de celdas.
Aun así, el montaje local es importante para las operaciones de producción. Unas rutas de transporte más cortas y una integración más estrecha con la fabricación de vehículos pueden reducir los costes y estabilizar la cadena de suministro.
Qué modelos podrían producirse en Palencia
Renault todavía no ha anunciado oficialmente las futuras gamas. Informaciones anteriores procedentes de fuentes del sector apuntaban a una segunda generación del Scénic E-Tech Electric, un sucesor eléctrico del Rafale y una variante del Scénic con extensor de autonomía.
Esta asignación sigue sin estar confirmada por ahora. Lo único seguro es que habrá dos coches eléctricos del segmento C y que se utilizará la nueva plataforma. Por ello, hasta el anuncio oficial de los modelos, los nombres concretos deben considerarse provisionales.
Renault distribuye más ampliamente su producción eléctrica
Durante mucho tiempo, la producción en serie de vehículos eléctricos del grupo estuvo muy concentrada en Francia. En Douai se fabrican, entre otros, el Mégane E-Tech Electric, el Scénic E-Tech Electric, el Renault 5 E-Tech Electric y el Alpine A290. El Kangoo eléctrico y el Renault 4 E-Tech Electric salen de Maubeuge.
La red de producción también crece fuera de Francia. El nuevo Twingo E-Tech Electric se fabricará en Novo Mesto, Eslovenia. Paralelamente, Renault trabaja en conceptos de baterías más económicos, como el Renault 5 con batería LFP de 37 kWh.
Las ayudas públicas respaldan la transformación
Los 600 millones de euros proceden de fondos propios de Renault Group, así como de programas de ayudas nacionales y regionales. El proyecto cuenta con el apoyo del Gobierno de España y de la Junta de Castilla y León.
Para España, la inversión significa más que dos modelos eléctricos adicionales. Refuerza la competitividad de las fábricas a la hora de adjudicarse nuevas plataformas y, al mismo tiempo, garantiza conocimientos industriales en integración de baterías y tecnología de alta tensión. Además, un convenio colectivo vigente hasta 2028 protegerá 6.000 puestos de trabajo en las plantas españolas de Renault.
La decisión también es relevante para el mercado europeo. Renault crea capacidad adicional para modelos eléctricos de gran volumen y reduce su dependencia de regiones de producción concretas. Sin embargo, que las autonomías y los tiempos de carga anunciados resulten convincentes en los vehículos de serie dependerá en última instancia del tamaño de la batería, la curva de carga, la eficiencia y el precio.



