El Model S alcanza el millón de kilómetros como taxi
Un Tesla Model S que presta servicio desde el 9 de febrero de 2017 ha alcanzado los 1.000.000 km en Kelowna, Canadá. El coche eléctrico, denominado internamente S1K, fue el primer vehículo de la empresa local Current Taxi.
El cuentakilómetros alcanzó las siete cifras el 19 de septiembre en el aparcamiento de las instalaciones de Tesla en Kelowna. Durante sus casi diez años de servicio, el Model S transportó a varias decenas de miles de pasajeros en la región de Okanagan.
| Dato | Valor |
|---|---|
| Inicio del servicio | 9 de febrero de 2017 |
| Kilometraje total | 1.000.000 km |
| Kilometraje mensual | entre 10.000 y 12.000 km aproximadamente |
| Zona de servicio | Kelowna y Okanagan, Canadá |
| Uso | Servicio comercial de taxi |
Elevado kilometraje en condiciones exigentes
Un kilometraje mensual de hasta 12.000 km supera con creces el de un turismo particular típico. El servicio de taxi también implica largas jornadas, cambios frecuentes de pasajeros y numerosos ciclos de carga. Por eso resulta destacable que un coche eléctrico pueda utilizarse de forma rentable en estas condiciones hasta alcanzar el millón de kilómetros.
Según el operador, otros Tesla de la flota superaron los 750.000 km cada uno antes de ser vendidos. El S1K se mantuvo deliberadamente en servicio porque la empresa quería comprobar si su primer vehículo podía llegar al millón.
Un millón de kilómetros como taxi es una señal contundente de la durabilidad a largo plazo de un coche eléctrico, pero no demuestra que todo el sistema de propulsión haya permanecido intacto.
Sigue necesitando mantenimiento, pero no cambios de aceite
El operador destaca especialmente las menores necesidades de mantenimiento del sistema de propulsión eléctrico. Según sus cálculos, un vehículo de combustión sometido a un uso intensivo comparable habría necesitado un cambio de aceite aproximadamente cada tres semanas. El Model S prescinde del aceite del motor, las bujías y numerosos componentes mecánicos de una propulsión convencional.
Un coche eléctrico tampoco está libre de desgaste. Con estos kilometrajes, los neumáticos, la suspensión, los frenos, la climatización y el sistema de refrigeración siguen requiriendo atención. Sin embargo, gracias a la frenada regenerativa, los frenos mecánicos pueden utilizarse con mucha menos frecuencia.
Sin información sobre la batería y las reparaciones
Falta un dato crucial para evaluar el vehículo desde el punto de vista técnico: no está documentado si durante su vida útil se sustituyeron la batería, las unidades de propulsión u otros componentes importantes. Por tanto, el kilometraje demuestra sobre todo que fue posible mantener el vehículo completo en uso comercial durante un periodo excepcionalmente largo.
Otros vehículos de gran kilometraje aportan indicios adicionales sobre la durabilidad de los coches eléctricos modernos. Por ejemplo, un Tesla Model 3 ya recorrió 402.000 km con su primera batería. Asimismo, el estado de la batería de un VW ID.3 tras 220.000 km demuestra que un kilometraje elevado no implica automáticamente el final de la batería.
De taxi a objeto de investigación
Tras alcanzar el millón de kilómetros, está previsto retirar el Model S del servicio regular. El operador quiere poner el vehículo, si es posible, a disposición de una universidad técnica para que sus estudiantes investiguen el desgaste tras casi una década de uso intensivo.
Un análisis científico de la batería, la electrónica de potencia, los motores y la suspensión podría aportar información especialmente valiosa. No obstante, para los conductores de la región DACH —Alemania, Austria y Suiza—, el mensaje principal ya está claro: los coches eléctricos pueden alcanzar kilometrajes elevados desde el punto de vista técnico, siempre que el mantenimiento, las reparaciones y la gestión de la batería sean adecuados.



