El Toyota Hilux FCEV llegará a Europa en 2028
Toyota ampliará la próxima generación del Hilux con una versión de pila de combustible. El Hilux FCEV llegará al mercado europeo en 2028 y se ofrecerá junto con una variante eléctrica de batería y un diésel con tecnología híbrida ligera.
Para el modelo de producción, Toyota fija una autonomía objetivo de unos 400 km. El repostaje debería durar aproximadamente cinco minutos, mientras que el Hilux eléctrico necesitará unos 30 minutos para cargar del 10 al 80 %.
Mayor capacidad de remolque que el Hilux eléctrico
La principal ventaja práctica se aprecia al remolcar cargas pesadas. Toyota prevé para el Hilux FCEV una capacidad de remolque de 2.500 kg, mientras que el Hilux eléctrico podrá remolcar un máximo de 2.000 kg.
| Dato | Hilux FCEV | Hilux eléctrico |
|---|---|---|
| Autonomía | unos 400 km | unos 257 km |
| Suministro de energía | unos 5 minutos | unos 30 minutos del 10 al 80 % |
| Capacidad de remolque | 2.500 kg | 2.000 kg |
| Lanzamiento | previsto para 2028 | con la nueva generación del Hilux |
Estas diferencias pueden ser especialmente relevantes en un vehículo comercial. El remolque frecuente, las cargas elevadas y los plazos ajustados afectan más a la autonomía y a la planificación de las recargas que en el uso cotidiano de un turismo. Una parada breve para repostar más una mayor capacidad de remolque → sobre el papel, la pila de combustible encaja bien en determinadas tareas de flota.
Así funciona la propulsión de hidrógeno
El sistema de propulsión estará relacionado técnicamente con el del Toyota Mirai. En la pila de combustible, el hidrógeno reacciona con el oxígeno y genera energía eléctrica para el motor. Una batería de iones de litio actúa como reserva de potencia, almacena la energía recuperada y presta apoyo cuando la demanda es elevada.
Los vehículos de pruebas utilizados hasta ahora contaban con tres depósitos de hidrógeno en el bastidor de largueros y una batería bajo la caja de carga. Disponían de tracción trasera y alcanzaban teóricamente hasta 600 km, aunque Toyota establece para el vehículo de producción un objetivo mucho más conservador de unos 400 km. Todavía no está claro si también se ofrecerá una versión con tracción total.
Los primeros prototipos del Hilux con pila de combustible se fabricaron ya en 2022, seguidos en 2024 por una flota de diez vehículos de pruebas. El lanzamiento previsto para 2028 demuestra que Toyota no considera esta tecnología únicamente un proyecto experimental. Al mismo tiempo, el fabricante también impulsa los coches eléctricos convencionales, entre ellos el futuro Toyota Corolla EV.
La red de hidrogeneras sigue siendo el cuello de botella
Las especificaciones técnicas no resuelven el principal problema de los vehículos de hidrógeno. En Europa y el Reino Unido solo hay en funcionamiento unas 179 hidrogeneras. En comparación, la Unión Europea cuenta con alrededor de 1,16 millones de puntos públicos de recarga para vehículos eléctricos, aunque los métodos de recuento y las regiones no son completamente comparables.
Por este motivo, un Hilux FCEV puede resultar rápidamente poco práctico para los clientes particulares de la región DACH —Alemania, Austria y Suiza—. Quienes no dispongan de una hidrogenera adecuada en sus trayectos habituales apenas podrán aprovechar el ahorro de tiempo al repostar. En cambio, los vehículos eléctricos de batería también pueden cargarse en casa o en las instalaciones de la empresa, además de en los puntos públicos.
El Hilux FCEV no es tanto un sustituto universal de los vehículos eléctricos como un especialista para rutas planificables, cargas pesadas y flotas con un suministro de hidrógeno garantizado.
Sin emisiones en el vehículo, pero no necesariamente neutro para el clima
Durante la conducción, del tubo de escape del Hilux FCEV sale principalmente agua. Sin embargo, su balance climático total depende en gran medida de cómo se produzca y transporte el hidrógeno. Su uso resulta especialmente adecuado con hidrógeno producido a partir de energías renovables, cuya disponibilidad sigue siendo limitada y cuya fabricación requiere mucha energía.
En última instancia, el lugar de uso determinará su utilidad. En rutas comerciales fijas con una hidrogenera propia o accesible de forma fiable, el Hilux de hidrógeno puede aprovechar sus puntos fuertes. Para un uso particular generalizado, el Hilux eléctrico de batería y otros pick-ups eléctricos seguirán siendo, por ahora, más fáciles de integrar en el día a día gracias a una infraestructura de recarga mucho más desarrollada.



