Un cable de carga Tipo 2 conecta un coche eléctrico a un wallbox o a un punto de carga público durante la carga con corriente alterna. Sin embargo, el conector normalizado por sí solo no indica la velocidad de carga. Lo determinante es la potencia nominal del cable, su número de fases y los límites del vehículo y del punto de carga.
La potencia de carga real siempre viene determinada por el componente más limitado entre el punto de carga, el cable y el cargador de a bordo.
11 o 22 kW: ¿cuál es la diferencia?
Un cable trifásico de 11 kW suele estar diseñado para 16 amperios por fase. Para alcanzar 22 kW se necesitan 32 amperios por fase. Un cable de 22 kW también puede utilizarse sin problemas en un punto de carga de 11 kW. En cambio, un cable de 11 kW limita la potencia, aunque el coche y el punto de carga admitan 22 kW.
| Característica | Cable de 11 kW | Cable de 22 kW |
|---|---|---|
| Especificaciones | Trifásico, normalmente 16 A | Trifásico, normalmente 32 A |
| Potencia máxima en CA | 11 kW | 22 kW |
| Manejo | Por lo general, más ligero y flexible | Por lo general, más grueso y pesado |
| Uso | Vehículos con carga en CA de hasta 11 kW | Vehículos con carga en CA de 22 kW o como reserva |
| Retrocompatibilidad | Limitado a 11 kW | También apto para 11 kW o menos |
¿Cuándo bastan 11 kW?
Para muchos coches eléctricos basta con un cable de 11 kW, ya que su cargador de a bordo solo puede admitir corriente alterna a un máximo de 11 kW. En ese caso, un cable más potente no reduce el tiempo de carga. Quienes cargan principalmente en casa durante la noche tampoco suelen beneficiarse de los 22 kW.
Por eso, antes de comprar conviene consultar en la ficha técnica del vehículo la potencia máxima de carga en CA. La potencia de carga en CC, a menudo muy superior en los cargadores rápidos, no es relevante en este caso, ya que estos utilizan un cable de corriente continua conectado de forma permanente.
¿Cuándo merece la pena un cable de 22 kW?
Un cable de 22 kW es adecuado si el coche puede cargar en tres fases a 22 kW. También puede ser una opción preparada para el futuro si se prevé adquirir otro vehículo más adelante. A cambio, suele ser más incómodo de manejar y ocupa más espacio en el maletero.
Si el coche actual solo admite 11 kW, se aplica lo siguiente: aunque se conecte un cable de 22 kW, la carga seguirá realizándose a un máximo de 11 kW. Un wallbox menos potente o un punto de carga limitado también reducen la potencia en la misma medida.
Por qué es importante el número de fases
Los cables Tipo 2 se ofrecen en versiones monofásicas o trifásicas. Un cable trifásico puede utilizar las tres fases y es necesario para alcanzar 11 o 22 kW. En cambio, un cable monofásico solo transmite energía a través de una fase, lo que limita la potencia de carga posible.
Para un uso universal, un cable trifásico suele ser la mejor opción. También funciona con vehículos que solo cargan en una fase. En ese caso, el coche utiliza únicamente una de las fases disponibles. Por el contrario, un cable monofásico no permite realizar una carga trifásica.
La intensidad nominal también es importante al cargar en una sola fase. Un cable trifásico de 22 kW está diseñado para intensidades más altas en cada fase y, por tanto, ofrece más margen que una versión de 16 A. No obstante, el vehículo y el punto de carga siguen determinando qué potencia está permitida realmente.
¿Qué longitud de cable conviene elegir?
La longitud adecuada depende más de la plaza de aparcamiento que del coche. Antes de comprar, conviene comprobar en qué lado del vehículo se encuentra la toma de carga y dónde suelen estar situados el wallbox o el punto de carga.
- Unos 5 metros: compacto, más fácil de guardar y a menudo suficiente cuando el punto de carga está bien situado
- Unos 7 metros: más flexible si cambia la posición de aparcamiento o se utilizan puntos de carga públicos
- 10 metros o más: solo resulta conveniente cuando la distancia es realmente grande, ya que aumenta el peso y dificulta el manejo
El cable debe llegar hasta la toma de carga sin ejercer tensión sobre el conector. Sin embargo, un exceso de longitud tampoco resulta práctico: los cables largos quedan más fácilmente sobre el suelo, se ensucian antes y deben guardarse con mayor cuidado. Los alargadores o los cables Tipo 2 acoplados entre sí no son una solución adecuada.
Otros aspectos que deben tenerse en cuenta al comprar
Para los wallboxes y los puntos públicos de carga en CA equipados con una toma se necesita un cable Modo 3 con conectores Tipo 2. Si el wallbox ya dispone de un cable conectado de forma permanente, no hace falta ningún cable adicional. En los puntos de carga rápida en CC, el cable adecuado también está instalado de forma permanente.
- Intensidad nominal y número de fases claramente indicados
- Conectores resistentes y protección suficiente para el uso en exteriores
- Identificación claramente legible de la norma y del fabricante
- Bolsa adecuada para guardarlo seco y limpio
Para la mayoría de los vehículos, un cable trifásico de 11 kW es la solución más práctica y manejable. Quienes puedan aprovechar 22 kW, carguen con frecuencia vehículos diferentes o deseen disponer de un margen de potencia deberían optar por un cable trifásico de 22 kW. La longitud debe elegirse en función de la situación real de aparcamiento, no simplemente escogiendo el modelo más largo disponible.



