JLR eliminará alrededor del 9 % de sus puestos de trabajo en todo el mundo
Jaguar Land Rover planea un profundo recorte: durante los próximos dos años se eliminarán alrededor de 4.000 puestos de trabajo en todo el mundo. Esto equivale aproximadamente al 9 % de los 44.000 empleados del fabricante británico de automóviles.
Los recortes afectarán principalmente a áreas no relacionadas con la producción, como ingeniería, TI, comunicación, ventas, recursos humanos y marketing. Se concentrarán en el Reino Unido, y JLR pretende recurrir en la medida de lo posible a programas de bajas voluntarias. No se especificaron las consecuencias concretas para centros o empleados de la región DACH, es decir, Alemania, Austria y Suiza.
Las cifras más importantes del programa de ahorro
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Reducción de plantilla prevista | alrededor de 4.000 puestos de trabajo |
| Porcentaje de la plantilla | aproximadamente el 9 % |
| Ahorro previsto | cerca de 2.000 millones de euros en dos años |
| Vehículos vendidos el año pasado | 352.389 unidades |
| Objetivo para alcanzar el umbral de rentabilidad | 300.000 vehículos al año |
| Inversiones en cinco años | entre 17.500 y 20.100 millones de euros |
El objetivo de ahorro es ambicioso. JLR quiere reducir su estructura de costes hasta poder operar de forma rentable con unas ventas anuales de solo 300.000 vehículos. Un umbral de rentabilidad más bajo aumentaría la resistencia de la empresa frente a las fluctuaciones de la demanda y los riesgos geopolíticos.
China, los aranceles estadounidenses y un ciberataque lastran a JLR
La situación económica es tensa. En el último ejercicio, JLR registró unas pérdidas antes de impuestos equivalentes a unos 233 millones de euros tras vender 352.389 vehículos. Entre los factores negativos figuró un ciberataque que afectó a las operaciones y a los resultados.
En el segundo trimestre, los ingresos cayeron casi un 10 %. Al mismo tiempo, el beneficio antes de impuestos descendió un 69 %, hasta el equivalente a unos 127 millones de euros. A ello se suman el debilitamiento de las ventas en China y el aumento de los aranceles en Estados Unidos, el principal mercado individual del grupo.
JLR debe reducir costes a corto plazo sin debilitar la base tecnológica de su futuro eléctrico.
Por eso, la eliminación de puestos en desarrollo y TI supone un difícil ejercicio de equilibrio. En principio, la producción se verá afectada de forma menos directa, pero unos recortes excesivos en los departamentos técnicos podrían retrasar nuevos modelos y proyectos de software y electrónica.
Más modelos híbridos para Estados Unidos
JLR está orientando una parte mayor de su estrategia de producto hacia el mercado estadounidense. Allí se desarrollarán versiones híbridas del Range Rover y el Defender para poder responder con flexibilidad a la demanda, la infraestructura de recarga y las condiciones regulatorias.
Además, la empresa colabora con Stellantis en el desarrollo de vehículos. Este tipo de alianzas puede reducir los costes de las plataformas, el esfuerzo de desarrollo y los gastos de adquisición. Para un fabricante prémium relativamente pequeño, compartir tecnología constituye una importante palanca.
La estrategia eléctrica se mantiene pese al plan de ahorro
La reducción de plantilla no implica una retirada de la movilidad eléctrica. Se han anunciado cinco nuevos productos para los próximos doce meses. En cinco años, JLR quiere invertir entre 17.500 y 20.100 millones de euros en electrificación, tecnologías digitales y fabricación moderna.
Land Rover ya ha presentado una versión eléctrica del Range Rover, a la que seguirán otros coches totalmente eléctricos. Jaguar, por su parte, se transformará en una marca de lujo completamente eléctrica. Sin embargo, esto también aumenta la presión para tener éxito, ya que los elevados costes de desarrollo coinciden con un mercado de coches eléctricos prémium muy competitivo.
La transformación afecta a toda la industria automovilística
JLR no es la única empresa que afronta este difícil equilibrio. También en la transformación de Volkswagen, las fábricas y los puestos de trabajo ocupan un lugar central, mientras los fabricantes invierten al mismo tiempo miles de millones en nuevos sistemas de propulsión y software.
Paralelamente, las marcas prémium están revisando el ritmo y el alcance de sus ofensivas de producto. Esto se refleja, por ejemplo, en el limitado número de coches eléctricos de Audi previstos hasta 2029. La estrategia de JLR sigue así un patrón común a todo el sector: reducir la base de costes → mantener la capacidad de inversión en coches eléctricos y digitalización.
Ahora, la ejecución será decisiva
Desde el punto de vista financiero, el programa de ahorro es comprensible, ya que la debilidad de los mercados y los costes comerciales adicionales reducen el margen de maniobra. Al mismo tiempo, JLR no debe recortar en las áreas esenciales para fabricar coches eléctricos competitivos, ofrecer software fiable y mantener una producción eficiente.
Por tanto, que las cuentas cuadren no dependerá únicamente de los miles de millones ahorrados. Será más importante que los próximos modelos lleguen a tiempo, alcancen volúmenes suficientes y puedan venderse de forma rentable, especialmente en Estados Unidos, China y Europa.



