Li Auto desarrolla un negocio basado en tecnología propia
Al parecer, Li Auto quiere posicionarse con más fuerza como proveedor tecnológico. El fabricante chino estaría planeando vender en el futuro a clientes externos chips, módulos de carburo de silicio y extensores de autonomía desarrollados internamente, es decir, sistemas que generan electricidad a bordo para alimentar la propulsión eléctrica.
Para ello, algunas divisiones podrían organizarse de manera más independiente y recibir capital externo. Sin embargo, la estrategia todavía se encuentra en una fase inicial: hasta ahora no se conocen contratos de suministro confirmados, volúmenes de pedidos ni objetivos concretos de facturación.
Li Auto intenta convertir sus elevados gastos de desarrollo en un negocio escalable como proveedor.
El Mach M100 busca nuevos clientes
El elemento central es el Mach M100, el primer chip de Li Auto utilizado en vehículos de producción para sistemas de asistencia a la conducción. Se fabrica mediante un proceso de 5 nm y, según el fabricante, alcanza una potencia de cálculo de 1.280 TOPS por chip.
TOPS describe el número de operaciones de cálculo posibles por segundo. Sin embargo, este valor por sí solo no indica la eficacia de un sistema de asistencia en condiciones reales de circulación. También son decisivos el software, los datos de los sensores, la eficiencia energética y la coordinación del sistema en su conjunto.
En julio se fundó en Shanghái una empresa independiente para el negocio de los chips. Al parecer, se han mantenido conversaciones, entre otras, con empresas del ámbito de la IA corporizada, aunque no se han mencionado nombres concretos ni contratos de compra ya firmados.
La migración del software sigue siendo un obstáculo fundamental. Los posibles clientes deben adaptar sus algoritmos y herramientas de desarrollo existentes al nuevo hardware, lo que requiere tiempo, dinero y numerosas pruebas.
Tres tecnologías en el punto de mira
| Tecnología | Estrategia prevista | Principal reto |
|---|---|---|
| Mach M100 | Venta a fabricantes de automóviles y empresas de IA | Migración del software existente |
| Módulos de carburo de silicio | Negocio independiente como proveedor con clientes externos | Confianza de fabricantes de automóviles competidores |
| Extensores de autonomía | Suministro de sistemas de propulsión completos | Integración en plataformas de vehículos de otros fabricantes |
La división de carburo de silicio podría salir a bolsa
La independización del negocio del carburo de silicio parece estar más avanzada. Li Auto posee el 70 % del productor creado junto con una empresa de semiconductores. La compañía ya opera con responsabilidad propia sobre sus resultados y, al parecer, busca capital externo.
También se estaría preparando una futura salida a bolsa. Una estructura de propiedad más amplia podría ser estratégica, ya que otros fabricantes de automóviles podrían mostrarse reacios a comprar componentes importantes de electrónica de potencia a una empresa controlada mayoritariamente por un competidor directo.
El carburo de silicio permite reducir las pérdidas y diseñar componentes más compactos en inversores y otros elementos de alta tensión. En el uso cotidiano, unos módulos más eficientes pueden contribuir a reducir el consumo, mejorar el rendimiento sostenido y ofrecer una carga más estable.
Los extensores de autonomía se perfilan como productos para terceros
Li Auto ya desarrolla y fabrica internamente sus extensores de autonomía. Estos sistemas generan electricidad durante la marcha para alimentar la propulsión eléctrica, mientras que el motor de combustión normalmente no impulsa las ruedas de forma directa. Un principio básico similar también desempeña un papel importante en el extensor de autonomía del Xiaomi SkyNomad.
Este tipo de vehículos tiene especial éxito en China porque combina la conducción eléctrica con una fuente de energía adicional para trayectos largos. En Alemania, Austria y Suiza, su tratamiento normativo y fiscal depende en mayor medida del vehículo concreto, ya que un modelo con extensor de autonomía no se equipara automáticamente a un automóvil totalmente eléctrico.
Por el momento, Li Auto no quiere ofrecer a clientes externos las baterías que desarrolla internamente. Los paquetes de baterías están muy adaptados a sus propios vehículos, por lo que ajustarlos a plataformas de otros fabricantes sería considerablemente más complejo.
Los elevados costes de desarrollo aumentan la presión
La iniciativa llega en un momento en el que la rentabilidad de Li Auto está bajo presión. En el segundo trimestre registró una pérdida neta de 1.700 millones de yuanes, aproximadamente 210 millones de euros. Un año antes, la empresa todavía había obtenido un beneficio de 1.100 millones de yuanes.
Al mismo tiempo, el gasto en investigación y desarrollo se situó durante seis trimestres consecutivos en unos 3.000 millones de yuanes por trimestre. Aunque los 87.500 millones de yuanes disponibles en efectivo siguen ofreciendo un margen considerable, un negocio tecnológico con clientes externos podría repartir los costes entre un mayor volumen de producción.
Más compradores → mejor aprovechamiento del desarrollo y la producción. Sin embargo, esto solo funcionará si Li Auto puede ofrecer precios competitivos, capacidad de suministro a largo plazo y un soporte técnico fiable.
Nio y Xpeng siguen planes similares
Li Auto no es la única que sigue esta estrategia. Nio ya ha separado su negocio de chips en una empresa independiente y también busca clientes externos. Al parecer, existe interés en el sector, pero tampoco se han hecho públicos allí pedidos sólidos para producción en serie.
Xpeng quiere ofrecer en el futuro a otros socios internacionales su arquitectura eléctrica y electrónica, sus sistemas de infoentretenimiento, sus chips y su software de asistencia. El alcance de su desarrollo tecnológico queda demostrado, entre otros ejemplos, por Xpeng VLA 2.0 en maniobras de conducción complejas.
Qué significa la estrategia para Europa
A corto plazo, no surge un nuevo gran proveedor para los fabricantes europeos. Sin pedidos confirmados, certificaciones y planes de producción sólidos, todavía no está claro qué componentes llegarán a utilizarse realmente fuera del grupo Li Auto.
Sin embargo, la tendencia es relevante a largo plazo. Los fabricantes chinos exportan cada vez más no solo vehículos, sino también chips, plataformas y software. De este modo, Li Auto podría abrir nuevas fuentes de ingresos, mientras los proveedores tradicionales afrontan una nueva competencia procedente de la propia industria automovilística.



