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Tesla Optimus: aumenta la producción, pero la IA sigue pendiente

Tesla ya estaría fabricando varios cientos de robots Optimus por semana y pretende seguir automatizando la producción. Sin embargo, para su uso comercial, el robot humanoide aún necesita manos resistentes, una alta fiabilidad y una IA capaz de aprender nuevas tareas con mayor rapidez.

Constantin Hoffmann

Cofundador, presentador del pódcast y editor temático

Tesla acelera la producción de Optimus

Tesla habría incrementado considerablemente la fabricación de su robot humanoide Optimus en la planta de Fremont. Según un informe reciente, en agosto de 2026 se produjeron varios cientos de unidades por semana. En el segundo trimestre, la cifra habría sido de apenas unas decenas.

Esto supondría un avance importante en su industrialización. Tesla quiere seguir automatizando la línea de montaje y elevar su capacidad a más de 1.000 robots por semana para finales de 2026. El objetivo a largo plazo sería alcanzar unas 20.000 unidades semanales, aunque todavía no se conoce un calendario concreto.

IndicadorCifra comunicada
Producción en el segundo trimestre de 2026Unas decenas por semana
Producción en agosto de 2026Varios cientos por semana
Objetivo para finales de 2026Más de 1.000 por semana
Objetivo a largo plazoUnas 20.000 por semana
Datos de entrenamiento recopiladosMás de 500.000 horas

La nueva línea se instalaría donde antes se fabricaban los Model S y Model X. Tesla puso fin a la producción de estos dos modelos de gama alta y destinó recursos al programa de robótica. La consiguiente despedida de los Tesla Model S y Model X pone de relieve la importancia estratégica que Optimus ha adquirido para la empresa.

Un gran volumen de producción aún no implica un despliegue a gran escala

La mayoría de los robots producidos permanecerían dentro de Tesla. Se utilizan para realizar pruebas, recopilar datos y entrenar la IA. Aunque algunos sistemas ya trabajan en fábricas, al parecer solo lo hacen en zonas controladas, bajo supervisión y con tareas claramente definidas.

Una producción a gran escala demuestra que Tesla puede fabricar robots. Todavía no demuestra que Optimus pueda trabajar de forma rentable y flexible.

La generación V3 que se fabrica actualmente tampoco correspondería aún a la versión definitiva para clientes. Antes de su lanzamiento comercial, Tesla debe mejorar sobre todo la durabilidad, la precisión de repetición y la fiabilidad frente a fallos. Estos factores determinarán si el robot resulta realmente rentable durante varios años.

Las manos siguen siendo el mayor desafío mecánico

Las manos y los antebrazos de un robot humanoide son considerablemente más complejos que muchos componentes convencionales de un vehículo. El módulo de Optimus incorporaría más de 100 tornillos y piezas pequeñas, algunas de las cuales todavía se montan a mano. Incluso pequeñas desviaciones pueden obligar a retocar articulaciones, sensores o componentes electrónicos.

También habría problemas con algunos sensores táctiles. Como solución, Tesla estaría trabajando en un guante sensorial reemplazable. Si fallaran los sensores, ya no sería necesario sustituir toda la mano, lo que podría reducir el tiempo y los costes de mantenimiento.

A esto se suma la cadena de suministro. Los reductores de precisión y los motores eléctricos compactos pueden fabricarse con relativa facilidad en volúmenes pequeños. Con varios cientos o miles de unidades por semana, mantener una calidad constante resulta mucho más difícil. Tesla puede aprovechar aquí su experiencia en la producción de vehículos, aunque las tolerancias de las manos robóticas son en algunos casos más estrictas que en la fabricación de automóviles.

La generalización es el verdadero obstáculo para la IA

La fiabilidad mecánica por sí sola no basta para que Optimus pueda utilizarse de forma universal. La IA debe ser capaz de trasladar movimientos conocidos a nuevas tareas y entornos cambiantes. Actualmente, enseñar incluso actividades sencillas llevaría en algunos casos varios días.

Para ello, Tesla está desarrollando una biblioteca de secuencias básicas de movimiento que Optimus deberá combinar. El principio parece coherente: agarrar, levantar, girar y depositar se unen para formar procesos de trabajo más complejos. Sin embargo, los objetos desconocidos, los cambios de posición o los obstáculos inesperados aún pueden desestabilizar el sistema.

Para el entrenamiento ya se dispondría de más de 500.000 horas de datos. Tesla pretende duplicar esta cantidad para finales de 2026. Para ello utiliza especialistas en recopilación de datos equipados con cámaras y sistemas de captura de movimiento, y ahora también destina a Optimus parte de su equipo dedicado al procesamiento de datos de conducción.

La estrategia recuerda al enfoque de Tesla respecto a la conducción autónoma: desplegar el hardware, recopilar datos reales y mejorar sus capacidades mediante software. Los avances que Tesla promete en FSD, HW4 y Optimus muestran hasta qué punto están interconectados los proyectos de IA de la empresa.

El leasing podría facilitar una introducción más controlada

Tesla estaría considerando no vender inicialmente Optimus en el mercado abierto, sino alquilarlo a empresas seleccionadas. La atención se centraría en fábricas y almacenes cuyos procesos se asemejen a los de sus propias plantas. Un entorno conocido reduce el número de situaciones imprevistas y, al mismo tiempo, facilita la recopilación de datos de entrenamiento adicionales.

Para Tesla, sería un paso intermedio razonable. El fabricante podría controlar el mantenimiento, la versión del software y las condiciones de uso, mientras que los clientes no tendrían que asumir elevados costes de adquisición. No obstante, todavía se desconocen los precios, la duración de los contratos y los datos vinculantes sobre su rendimiento.

Qué significa esto para Europa

Actualmente no hay una fecha de lanzamiento confirmada ni clientes piloto concretos en Alemania, Austria o Suiza. Además de la madurez técnica, la seguridad laboral, la homologación de maquinaria y la protección de datos serían cuestiones fundamentales en estos mercados. En particular, el procesamiento de imágenes de cámaras dentro de las plantas de producción probablemente requerirá normas claras.

Tesla cuenta con buenas condiciones de partida gracias a su experiencia en fabricación, sus grandes volúmenes de datos y su propia infraestructura de IA. Al mismo tiempo, no ha cumplido algunos objetivos anteriores para Optimus, entre ellos la cantidad anunciada de robots utilizados en la práctica. Por eso, el aumento de la producción a varios cientos de unidades por semana resulta destacable, pero solo los despliegues prolongados demostrarán si Optimus puede convertirse en un producto económicamente relevante.

Otros competidores también están desarrollando líneas automatizadas para robots humanoides. Sin embargo, la carrera no se decidirá únicamente por el volumen de producción. Hardware fiable más una IA capaz de aprender con rapidez → solo esta combinación hace que un robot humanoide sea útil en el día a día.

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