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Xpeng estrena un cargador de 1 MW y planea llevarlo a Europa

Xpeng ha inaugurado en Hong Kong su primera estación pública de carga de un megavatio y planea implantar esta tecnología también en Europa. Una batería intermedia de 400 kWh permite alcanzar una potencia de carga de hasta 1 MW, aunque la conexión a la red solo proporciona un máximo de 240 kW.

Constantin Hoffmann

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Xpeng pone en servicio su primer cargador de un megavatio

Xpeng ha inaugurado en Hong Kong la primera estación de carga del mundo basada en su nueva plataforma X-Energy. La instalación, construida junto con el operador local Halo, ofrece una potencia máxima de 1 MW y está abierta a vehículos eléctricos de todas las marcas.

Sin embargo, esto no significa que el vehículo reciba realmente una potencia de carga de 1 MW. La cifra describe la potencia máxima de la estación, mientras que el vehículo eléctrico conectado determina cuánta energía llega realmente a la batería. Actualmente todavía no existe ningún modelo de Xpeng capaz de cargar a 1 MW.

Una batería de 400 kWh reduce la carga sobre la red eléctrica

El elemento más interesante desde el punto de vista técnico no se encuentra en el cable de carga, sino en el sistema integrado de almacenamiento de energía. Su capacidad de 400 kWh permite ofrecer picos elevados de potencia, aunque la estación obtiene un máximo de 240 kW de la red eléctrica.

De forma simplificada, el principio es el siguiente: la electricidad de la red carga la batería → la batería y la red suministran energía conjuntamente al vehículo. Así puede proporcionarse durante un periodo breve una potencia de carga considerablemente mayor sin tener que ampliar la conexión local a la red hasta 1 MW.

ParámetroEstación de un megavatio X-Energy
Potencia máxima de salida1.040 kW, comercializada como 1 MW
Corriente máxima1.000 A
Almacenamiento de energía integrado400 kWh
Potencia de la conexión a la redDe 120 a 240 kW
Eficiencia del sistema de almacenamiento91,5 % en el ciclo de carga y descarga
AccesoPúblico y abierto a todas las marcas

Este concepto resulta especialmente interesante para ciudades con una elevada densidad urbana, como Hong Kong. Las nuevas conexiones de alta potencia suelen requerir allí mucho espacio, largos procedimientos de autorización y costosas obras en la red de distribución. Una batería intermedia puede reducir estos obstáculos, aunque no eliminarlos por completo.

La batería no sustituye a una red de alta capacidad

Cuando se realizan varias cargas rápidas consecutivas, la batería intermedia se vacía con mayor rapidez de la que permite recargarla la conexión a la red. Por tanto, la potencia disponible de forma continua depende del nivel de uso, del estado de carga de la batería y de la gestión de la carga.

La eficiencia indicada del 91,5 % también se refiere al ciclo de la batería, no al proceso de carga completo desde la red eléctrica hasta la batería del vehículo. La conversión y el almacenamiento intermedio adicionales generan pérdidas, pero aun así pueden resultar económicamente atractivos frente a una costosa ampliación de la red.

Europa también recibirá la tecnología X-Energy

Xpeng ya había presentado la plataforma durante la presentación de un modelo en Múnich. La empresa quiere construir en 13 países europeos más de 1.000 estaciones de carga rápida operadas por ella misma y llevar también a Europa la tecnología X-Energy.

Todavía no se sabe qué países serán los primeros, cuántas ubicaciones recibirán realmente tecnología de un megavatio ni cuándo comenzará el despliegue. Por tanto, tampoco está confirmado si Alemania, Austria o Suiza estarán entre los primeros mercados.

Además del sistema de almacenamiento de energía, están previstos la compatibilidad con tecnología de carga 10C y sistemas de diagnóstico basados en inteligencia artificial. En condiciones ideales, una batería compatible con 10C podría recibir energía a una potencia equivalente a diez veces su capacidad. En la práctica, el rendimiento está limitado, entre otros factores, por la temperatura, el estado de carga, la química de las celdas y el sistema de gestión de la batería.

Los vehículos deben ponerse al día tecnológicamente

Una estación de un megavatio no basta por sí sola para reducir una pausa de carga. El factor decisivo es el eslabón más débil entre el punto de carga, el cable, el nivel de tensión, la batería y la gestión térmica. Incluso los vehículos eléctricos modernos con arquitectura de 800 voltios se mantienen actualmente muy por debajo de la barrera del megavatio.

Modelos como el Xpeng G9 ya demuestran cómo una tensión elevada del sistema y un acondicionamiento adecuado de la batería permiten realizar paradas de carga breves. Además, la nueva estación ofrece margen para futuras generaciones de vehículos y podría suministrar dinámicamente una potencia elevada a varios puntos de carga.

El verdadero avance no reside únicamente en alcanzar una potencia máxima de 1 MW, sino en combinar una batería local con una conexión a la red comparativamente pequeña.

Por qué Xpeng está construyendo su propia red de carga

La ampliación de la infraestructura de carga forma parte de la estrategia internacional de vehículos de Xpeng. En agosto de 2026, el fabricante entregó 39.107 vehículos, la segunda cifra mensual más alta del año después de los 40.126 vehículos de junio.

Entre enero y agosto, las entregas alcanzaron las 243.111 unidades, aproximadamente un 10,5 % menos que durante el mismo periodo del año anterior. Para el cuarto trimestre, Xpeng aspira a superar los 60.000 vehículos en un solo mes. Una red de carga visible y de altas prestaciones puede ayudar a consolidar la marca en nuevos mercados, aunque las estaciones sigan abiertas a vehículos de otros fabricantes.

Valoración para Alemania, Austria y Suiza

Para la región DACH —Alemania, Austria y Suiza—, la plataforma X-Energy resulta especialmente interesante en lugares donde no hay conexiones de alta capacidad a la red o donde estas solo pueden instalarse con un gran esfuerzo. Entre ellos se incluyen parques de carga urbanos, áreas de servicio junto a autopistas y ubicaciones existentes cuya potencia de conexión no puede aumentarse fácilmente.

La implantación del concepto dependerá de los costes de cada ubicación, el desgaste de la batería, el nivel de uso y las tarifas eléctricas. Sin embargo, Xpeng ofrece un planteamiento técnicamente convincente: en lugar de ampliar inmediatamente la red hasta alcanzar potencias de un megavatio en todas partes, la energía se almacena y se suministra con una potencia elevada justo cuando un vehículo la necesita.