Movilidad Eléctrica Hoy

Noticias · · 4 min de lectura

BYD apunta a más de 2,5 millones de ventas internacionales en 2027

BYD se habría fijado como objetivo vender más de 2,5 millones de vehículos fuera de China en 2027. Sus propios buques de transporte, las fábricas locales y una ampliación masiva de la red de carga rápida respaldarían el crecimiento internacional.

BYD pone el foco en el mercado mundial

Al parecer, BYD quiere ampliar su negocio fuera de China a un ritmo considerablemente mayor. Según informes de analistas, la dirección ha fijado para 2027 un objetivo de más de 2,5 millones de ventas internacionales. No obstante, todavía falta la confirmación oficial del fabricante.

Para 2026 ya se esperan entre 1,9 y 2 millones de vehículos. Esto supondría aproximadamente el doble que el año anterior y demostraría hasta qué punto BYD apuesta ya por los mercados internacionales.

PeriodoVentas internacionales previstasContexto
2026Entre 1,9 y 2 millones de vehículosAproximadamente el doble que el año anterior
2027Más de 2,5 millones de vehículosCrecimiento adicional de al menos un 25 %

El concepto de ventas internacionales resulta decisivo en este contexto. En el futuro, no todos los vehículos se exportarán desde China, ya que BYD está desarrollando en paralelo capacidad de producción en otros países. Es probable que la fabricación local, las exportaciones y las cadenas de suministro regionales contribuyan conjuntamente a alcanzar el objetivo.

Una flota propia elimina un importante cuello de botella

Hasta ahora, el crecimiento no solo se ha visto limitado por la demanda y las redes de concesionarios. BYD también señala la escasez de capacidad en el transporte marítimo. La incorporación de más buques propios para transportar automóviles debería aliviar notablemente este cuello de botella en 2027.

Contar con una flota propia proporciona a BYD un mayor control sobre los horarios, los costes y las plazas disponibles. Esto resulta especialmente relevante cuando hay que entregar vehículos simultáneamente en Europa, Sudamérica y otros mercados en crecimiento.

No basta con disponer de más buques: para mantener un elevado volumen de ventas internacionales, BYD también necesita fábricas locales, suministro de repuestos, redes de servicio y ofertas de financiación competitivas.

Hungría será clave para la estrategia europea de BYD

Está previsto que el montaje de vehículos en la nueva fábrica de BYD en Hungría comience antes de que termine 2026. También se están estudiando otros centros de producción internacionales. Este paso es especialmente importante para el mercado europeo, porque los vehículos fabricados localmente no reciben el mismo tratamiento que los automóviles terminados importados desde China.

En el caso de los coches eléctricos de BYD importados desde China, el arancel ordinario de importación y el arancel compensatorio adicional de la UE suman alrededor de un 27 %. Según los cálculos disponibles, la producción europea podría evitar costes de casi 5.000 euros por vehículo. El ahorro real dependerá, entre otros factores, de las cadenas de suministro, la utilización de las plantas y la proporción de componentes adquiridos localmente.

La producción regional también podría ayudar a BYD a responder con mayor rapidez a la demanda en la región DACH, es decir, Alemania, Austria y Suiza. Al mismo tiempo, aumenta la presión sobre los fabricantes consolidados, ya que el mercado europeo de coches eléctricos está creciendo con fuerza, como muestra el auge del coche eléctrico en Europa.

90.000 estaciones Flash Charging previstas hasta 2028

Paralelamente al negocio de los vehículos, BYD pretende ampliar considerablemente su infraestructura de carga. El plan contempla un total de 90.000 estaciones Flash Charging para finales de 2028. Sin embargo, las cifras publicadas hasta ahora no aclaran cuántas de ellas se instalarán realmente fuera de China.

AñoNuevas estacionesObjetivo acumulado
202620.00020.000
202730.00050.000
202840.00090.000

La tecnología está diseñada para alcanzar potencias máximas de hasta 1.500 kW. En el uso cotidiano, un vehículo solo puede aprovechar esta potencia si la batería, el nivel de tensión, la temperatura y la curva de carga son adecuados. Alta potencia de la estación → tiempos de parada reducidos, pero solo con vehículos debidamente preparados y una conexión eléctrica con capacidad suficiente.

BYD ya trabaja en una amplia red de carga de 1.500 kW con Flash Charging. En Europa, además de la potencia de carga, será decisivo que las estaciones ofrezcan una disponibilidad fiable, puedan ser utilizadas por vehículos de distintas marcas y estén distribuidas de forma adecuada a lo largo de las principales rutas de viaje.

La guerra de precios en China aumenta la presión para expandirse

La expansión internacional no es casual. El mercado chino está marcado por una dura competencia de precios que lastra los márgenes de muchos fabricantes. Aun así, en el análisis de mercado utilizado, BYD logró aumentar su cuota desde aproximadamente un 8 % a comienzos de año hasta un 18 % en julio, y aspira a alcanzar un 25 % a largo plazo.

El aumento de las ventas en el extranjero podría reducir la dependencia de la guerra de precios en China. Al mismo tiempo, la construcción de nuevas fábricas, los buques, las redes de concesionarios y las estaciones de carga requieren inicialmente una elevada inversión. Por tanto, lo decisivo no es solo si BYD alcanza los 2,5 millones de vehículos, sino también si consigue ampliar su negocio internacional de forma rentable.

Qué significa este objetivo para Europa

Si BYD alcanza el objetivo, es probable que la presión competitiva aumente considerablemente en Europa. El grupo combina una tecnología de baterías asequible con una gama de modelos cada vez más amplia y, al mismo tiempo, invierte tanto en producción como en infraestructura de carga.

La cifra de 2,5 millones de vehículos sigue siendo, por ahora, un objetivo de la dirección recogido en distintos informes y no una previsión oficial. Aun así, la orientación estratégica está clara: BYD quiere pasar de ser un exportador chino a convertirse en un fabricante de automóviles con producción global. Esto probablemente se traducirá también en Alemania, Austria y Suiza en una mayor oferta de modelos, más presión sobre los precios y una competencia más intensa.